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La Rábida: Monasterio y Muelle de las Carabelas
El monasterio donde Colón encontró apoyo para su viaje y los tres barcos a tamaño real: qué ver y cómo llegar.
Huelva
Doñana, Matalascañas, lugares colombinos y la sierra de Aracena: guía de Huelva con rutas.
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El monasterio donde Colón encontró apoyo para su viaje y los tres barcos a tamaño real: qué ver y cómo llegar.
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Guía práctica
Huelva es la provincia andaluza que mira hacia el Atlántico y hacia América. Fue desde aquí desde donde partieron las carabelas de Colón en 1492, cambiando para siempre — para bien y para mal — el curso de la historia. Pero Huelva es mucho más que el Descubrimiento: es Doñana, el humedal más importante de Europa; es la costa virgen de Mazagón y Punta Umbría; es la Sierra de Aracena con sus dehesas de alcornoques y su jamón ibérico de bellota; es el jamón de Jabugo y los vinos del Condado.
Es la provincia más occidental de Andalucía y colinda con Portugal al oeste, con Extremadura al norte, con Sevilla al este y con el océano al sur. Y a pesar de tener algunos de los paisajes naturales más valiosos del continente, sigue siendo la provincia andaluza con menos turismo internacional. Para quien busca sitios sin masificar, es una buena noticia.
El Parque Nacional de Doñana es el espacio protegido más emblemático de Huelva, compartido con las provincias vecinas de Sevilla y Cádiz. Sus más de cincuenta mil hectáreas de marismas, dunas móviles, cotos y playas vírgenes son escala obligada para seis millones de aves migratorias cada año. En Doñana invernan las águilas imperiales y anidan los flamencos.
La visita al parque no es libre: solo se puede acceder con visitas guiadas autorizadas que parten desde varios centros de visitantes. Los más accesibles desde Huelva son el Centro de Visitantes El Acebuche (cerca de Matalascañas) y el Centro de Visitantes La Rocina (cerca de El Rocío). Las visitas se hacen en todoterreno adaptado y duran entre tres y cuatro horas. Hay que reservar con antelación, especialmente en primavera y otoño, que son las mejores épocas para la observación de aves.
La aldea de El Rocío es un lugar que merece la pena aunque no coincidas con la romería. Las calles son de arena (aquí no hay asfalto), las casas tienen fachadas con porches y grandes portones para los caballos, y la Ermita de la Virgen del Rocío — una mole blanca de mediados del siglo XX que domina la marisma — es el centro espiritual de una de las romerías más grandes del mundo. La romería de El Rocío se celebra cincuenta días después del final de la Semana Santa y reúne a más de un millón de peregrinos. Si te interesa el folclore y la devoción a gran escala, es impresionante. Si no, simplemente evita esas fechas.
La costa de Huelva es distinta a la de Cádiz o a la de Málaga. Aquí el Atlántico es más abierto, las mareas más notorias y la arena más fina y dorada. La costa onubense tiene ciento veintidós kilómetros que van desde la desembocadura del Guadiana (frontera con Portugal) hasta la del Guadalquivir (límite con Cádiz).
Huelva es indisociable del descubrimiento de América. Colón no partió de Cádiz ni de Sevilla: partió de Palos de la Frontera.
El Monasterio de La Rábida (Palos de la Frontera) es un pequeño convento franciscano del siglo XIV donde Cristóbal Colón encontró apoyo en fray Juan Pérez y en el físico del monasterio cuando el resto del reino lo ignoraba. El monasterio es modesto comparado con las grandes catedrales andaluzas, pero es uno de los lugares históricamente más importantes del mundo: aquí se forjó el viaje que cambió la concepción del planeta. Junto al monasterio está el Muelle de las Carabelas, una recreación de las tres embarcaciones (la Santa María, la Pinta y la Niña) a tamaño real, con un centro de interpretación del viaje.
En Moguer, a pocos kilómetros, está el Monasterio de Santa Clara, donde Colón hizo vigilia antes de zarpar. Moguer es además la patria de Juan Ramón Jiménez, premio Nobel de Literatura, y su casa natal se puede visitar.
Palos de la Frontera conserva la iglesia de San Jorge, donde el 23 de mayo de 1492 se leyó la Real Provisión que ordenaba a los vecinos de Palos proporcionar dos carabelas para la expedición. La pila bautismal donde los marineros recibieron los sacramentos antes de zarpar está en el interior.
Todo el conjunto se recorre en una mañana. Si vas en agosto, el calor aprieta y hay pocas sombras, así que programa la visita a primera hora.
Al norte de la provincia, haciendo frontera con Extremadura, se levanta la Sierra de Aracena y Picos de Aroche, una zona de dehesas de alcornoques, pueblos encalados con castillos y un microclima atlántico que la hace más verde que el resto de Andalucía. Aquí se cría el cerdo ibérico que da el jamón de Jabugo, probablemente el mejor jamón del mundo.
Los pueblos de la sierra forman una ruta circular que se puede hacer en coche en dos o tres días:
En otoño, durante la montanera (de octubre a enero), los cerdos ibéricos pastan en las dehesas comiendo bellotas, y la imagen de los cochinos bajo los alcornoques, con los colores del otoño en las hojas caducas de los castaños y robles, es una estampa que no parece andaluza. Parece extremeña, o de más al norte.
La cocina de Huelva es una mezcla de mar y sierra que explica por sí sola la personalidad de la provincia:
La provincia de Huelva tiene personalidad para todas las estaciones:
Para más destinos en el sur de España, consulta las guías de Sevilla y Cádiz, provincias limítrofes con las que compartes Doñana. Si vienes desde Portugal, la frontera con el Algarve está a menos de una hora.
¿Se puede visitar Doñana por libre? No. El acceso al Parque Nacional está restringido y solo se puede hacer con guía autorizado. Las visitas se contratan a través de empresas concesionarias que salen de los centros de visitantes. Conviene reservar con semanas de antelación, sobre todo en primavera y otoño.
¿Hace falta coche para recorrer Huelva? Para la costa entre Punta Umbría e Islantilla hay más transporte público, pero para la sierra de Aracena y para moverte entre zonas con libertad, el coche es casi necesario.
¿Es caro el jamón de Jabugo? El de bellota 100% ibérico sí, pero hay categorías más asequibles (50% ibérico, cebo de campo) que también son excelentes. En las bodegas de la sierra se puede comprar directamente y los precios son mejores que en tiendas de ciudad.
¿Cuántos días para ver Huelva? Dos o tres días para la costa y los lugares colombinos. Dos o tres más para la sierra y Doñana. Con una semana completa cubres lo esencial con calma.